CACAREAR EL HUEVO
Seguro muchos de ustedes han escuchado la expresión “Cacarear el huevo”, es una expresión que refleja la acción de exponer logros, triunfos o acciones positivas. En estos tiempos en que las redes sociales se llenan de fotos, textos y videos, exhibiendo logros de miles de personas que con orgullo muestran sus vacaciones, su auto nuevo, su nueva casa y tantos otros sueños cumplidos a punta de esfuerzo y garra. Pero todos tienen algo en común, ya sucedieron, ya son hechos concretos.
En este sentido nuestro principio comunicacional ha sido cacarear el huevo solo cuando ya está puesto y no cuando solamente es un anhelo. Siempre hemos sido responsables en nuestras comunicaciones y preferimos la verdad al pomposo alardeo de algo que no ha sucedido más que en nuestra imaginación.
Hace más de 15 años conformamos una alianza de trabajo con algunas organizaciones como la FECHITIDE, AGAPECH, Asociación de Coleccionistas, etc. Una de las cosas básicas que definimos con nuestros compañeros de ruta fue no vender humo, no generar expectativas e ir siempre con la verdad por delante. Y claro cacarear los huevos con fuerza cuando tuviésemos logros concretos. El sólo hecho de caminar juntos, a pesar de nuestros enfoques diversos, estrategias distintas y tiempos desfasados, es en si mismo un tremendo logro que nos ha permitido buscar acuerdos, diseñar estrategias y generar confianza entre nosotros y hacia nuestros seguidores.
Pero volvamos al cacareo, esa acción de anunciar triunfos es válida y necesaria. Todos necesitamos saber cuándo se obtienen buenos resultados, así como también es bueno admitir, que a pesar de que hicimos el mayor esfuerzo, el resultado no fue el esperado.
Una cosa muy distinta es anunciar un logro que no lo es, es decir que no tiene resultados ni favorables ni desfavorables. Nos parece vanidoso, pomposo y francamente engañoso, porque una gestión no es un resultado. Podemos contarles a ustedes, a nuestros seguidores, de las gestiones que hacemos y lo hacemos todo el tiempo, pero no se pueden exhibir como un logro si en la práctica no hay resultado alguno que mostrar.
Nosotros sostenemos reuniones constantemente, tejemos redes, afianzamos alianzas. Y debo detenerme un momento en esto. Una de las definiciones esenciales en la formación de ANTRA, y esta es una de las coincidencias con nuestros compañeros de ruta, fue la de definirnos como no partidista, transversales política y socialmente. Nosotros conversamos con todos, no importa el color, ni la ideología, porque al momento de discutir modificaciones legales o apoyos todos somos necesarios y muchos nos pueden ayudar desde distintas veredas, incluso los anti armas. Y esta es sin duda una de nuestras fortalezas.
Respecto a las reuniones, claro está que no todas podemos anunciarlas, algunas porque son demasiado preliminares, más bien protocolares y otras, porque nuestros interlocutores nos piden reserva. Nuestro accionar es en base a resultados, hace unos días le decíamos al director de la DGMN que nosotros no le pediríamos fotos, sino resultados concretos, soluciones palpables. Porque así entendemos la labor que realizamos para el beneficio de todos nosotros.
En lo personal, sigo confiando en que la gente sepa distinguir un resultado concreto de una ilusión. En la práctica no siempre sucede, pero hay que seguir confiando en que nuestra gente sabrá distinguir lo cierto de lo falso, lo pomposo de lo concreto.
Cuídense, protéjanse, cumplan la ley, siempre engorrosa y en muchos casos inútil, pero es la ley.
Un abrazo.
Cristian Gamboa Beltramín



