La alcaldesa de Guayaquil solicita se autorice la portación
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
Los disparos se escucharon como fuegos artificiales en el sur de Guayaquil. Con los dos asesinatos registrados el pasado sábado la cifra de crímenes en el Puerto Principal asciende a 458 de enero al 23 de septiembre pasado, una cifra que es casi 80% más de las muertes violentas que se perpetraron en el 2020.
La ola de violencia en Guayaquil ha generado un nuevo debate para combatir la inseguridad.
La alcaldesa Cynthia Viteri pide que se promulgue una ley que permita a la gente estar armada con el objetivo de defenderse. Lo dijo en su discurso por los 201 años de Independencia de Guayaquil.
“Disparan dentro de centros comerciales, disparan en las esquinas, disparan en el centro de la ciudad (…), todos tenemos derechos pero quien mata con saña perdió su condición de humano (…) Demando que las leyes que cobijan a la delincuencia cambien: que quienes pasen los rigurosos exámenes a través del Ministerio de Defensa puedan portar armas como lo era antes”, esto lo dijo frente al presidente Guillermo Lasso.
Pero ¿antes los ciudadanos podían portar armas?
La portación de armas para las personas naturales se convirtió en un delito desde agosto del 2014 con la entrada en vigencia del Código Integral Penal. La normativa sanciona con prisión de tres a cinco años. Pero ya en el 2011, el expresidente Rafael Correa emitió el Decreto Ejecutivo 749 y dispuso que los ciudadanos no puedan llevar armas de fuego en su vehículo, equipaje, mochila, ropa, manos, etc.
Antes de eso también existía una prohibición para que la gente portara armas, que databa de 1997 cuando el ex-Presidente Fabián Alarcón reglamentó la ley de fabricación, importación, exportación, comercialización y tenencia de municiones y explosivos, donde ya se facultaba la prohibición de que una persona natural pueda tener armas.
Actualmente, los policías y los militares son los únicos facultados para portar armas.
La propiedad de las armas de fuego y el derecho a poseerlas
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
El señor Luis Rojas Edwards, General de la República, a cargo de la Dirección General de Movilización Nacional, DGMN, señala en la Resolución Exenta N°2.671, del 6 de octubre de 2021, que:
“Las inscripciones de armas de fuego otorgadas por las autoridades fiscalizadoras no acreditan derecho de dominio respecto de estas y tan solo autorizan a su tenedor o poseedor a mantenerlas en el bien raíz declarado.”
Y aquí es cuando un ciudadano debiera recordarle al funcionario Rojas Edwards, el artículo 7° de la Constitución Política del Estado
Artículo 7º.- Los órganos del Estado actúan válidamente previa investidura regular de sus integrantes, dentro de su competencia y en la forma que prescriba la ley.
Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas pueden atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes.
Todo acto en contravención a este artículo es nulo y originará las responsabilidades y sanciones que la ley señale.
¿Y porque digo esto?
La Constitución señala:
Artículo 103.- Ninguna persona, grupo u organización podrá poseer o tener armas u otros elementos similares que señale una ley aprobada con quórum calificado, sin autorización otorgada en conformidad a ésta.
Y sin ser yo un experto y con el simple manejo de mi comprensión lectora, puedo inferir que sólo podrán poseer o tener armas las personas, grupos u organizaciones que cumplan con la ley mencionada. Es decir, podemos tenerlas y eso está consagrado en la Constitución Política de Chile.
En otras palabras, nadie podrá poseer o tener armas, excepto que cumplan con la ley. Lo que para algunos podría parecer obvio, evidente y más claro que el agua, para otros es totalmente lo contrario. Así es, en el Senado, mientras se discutía la modificación a la Ley de Control de Armas, ¿cuántas veces escuchamos decir a los Senadores que el tener armas era una excepción, un privilegio y no un derecho?, demasiadas.
Y la Constitución refuerza el derecho a la propiedad en su Artículo 19, número 24°:
24º.- El derecho de propiedad en sus diversas especies sobre toda clase de bienes corporales o incorporales. Sólo la ley puede establecer el modo de adquirir la propiedad, de usar, gozar y disponer de ella y las limitaciones y obligaciones que deriven de su función social. Esta comprende cuanto exijan los intereses generales de la Nación, la seguridad nacional, la utilidad y la salubridad públicas y la conservación del patrimonio ambiental.
En definitiva, se nos señala que tenemos el derecho constitucional a adquirir toda clase de bienes, dentro de la ley y se refuerza señalando que podemos poseer armas siempre y cuando cumplamos con la ley dictada para tal efecto.
Entonces, el casi General en retiro Rojas Edwards no sólo se ha atribuido roles que la ley no le entrega, sino que ha interpretado y dictado actos públicos ilegales que, al menos, debieran implicar la destitución del cargo. Especialmente cuando esas ilegalidades las comete vistiendo el uniforme de una de las instituciones que según la Constitución están definidas como “esencialmente obedientes y no deliberantes”, y si cambiar el sentido del principal cuerpo legal de nuestro país no es deliberante, no sé qué lo pueda ser.
La verdad es que el señor Rojas Edwards ha interpretado la ley, casi con maña, en reiteradas oportunidades, cuando dicto la suspensión de las actuaciones que involucre uso de armas de fuego para deporte o caza, alegando la pandemia y 30 días después la tuvo que derogar al comprender que eran atribuciones de la autoridad sanitaria. O recientemente, cuando se arrogó atribuciones exclusivas del jefe de plaza de la zona en estado de excepción constitucional, en las provincias de Biobío y Arauco en la Región del Biobío y Malleco y Cautín en la Región de la Araucanía. Todo esto amparado en el inciso final del articulo 6° de la Ley de Control de Armas, que se refiere a los permisos de porte y transporte de armas, pero no a la compra, venta o transferencia de armas y municiones. Pero el quería lucirse y prohibió:
Autorizaciones para inscribir y transferir armas de fuego.
Autorizaciones para transporte de armas de fuego, sus partes, dispositivos, piezas o municiones.
Autorizaciones para compra y para venta de armas de fuego, partes, dispositivos, piezas o municiones.
Autorizaciones para el funcionamiento de clubes de tiro.
El último punto es casi delirante, ya que los campos de tiro, clubes, federaciones y otras organizaciones deportivas están regidas por una ley sobre la cual él no tiene ninguna injerencia. Pero como ya lo he dicho, el general se encuentra desbocado.
Finalmente, y a pesar de lo que diga un funcionario al margen de la constitución, las armas son nuestras, somos propietarios de acuerdo a lo que señala la constitución. Y es un derecho mientras cumplamos con la ley, como el derecho a voto, lo podemos ejercer mientras seamos ciudadanos.
Cristian Gamboa Beltramín Presidente Asociación Nacional por la Tenencia Responsable de Armas ANTRA Chile
El peor servicio público
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
Dejen de buscar. Ya está claro. El peor servicio público en Chile no es la Salud, ni la Educación, ni siquiera la Justicia.
El peor servicio público en Chile son las AUTORIDADES FISCALIZADORAS deControl de Armas. Ahora bien, decir que todas son malas no sería justo, porque como sabrás, todas funcionan diferente. Si la que corresponde a tu domicilio no es tan mala, considérate afortunado. Pero algunas…
¿Te imaginas un servicio público que sólo funciona con papel? Las AF operan a base de “actuaciones”, curioso pero adecuado nombre que le dan a cada trámite que uno se ve obligado a hacer con ellos. Cada actuación representa un legajo de papel que se almacena en una carpeta y se olvida en un archivo. Cada cierto tiempo, algún funcionario se ve obligado a buscar en ese archivo pero, normalmente, hay que llevar cada papel, incluso aquellos que provee el propio Estado, cada vez. Una y otra vez. Y solamente en papel. Un cero en modernidad.
¿Te imaginas un servicio público que no conoce las firmas digitales? ¿Qué es más seguro hoy en día? La firma electrónica avanzada o la firma de puño y letra. Si dijiste puño y letra, tal vez podrías trabajar en una AF. En algunas, no tendrán la capacidad de verificar si el archivo PDF que tienen ante sus ojos está firmado o no. Ellos prefieren la tinta.
¿Te imaginas un servicio público que te pregunta lo mismo cada vez que acudes a él? Para inscribir armas, hay que rendir una prueba de 90 preguntas que incluye cuestiones como distinguir entre el cañón y la culata, u ordenar de mayor a menor calibres (existen dos alternativas correctas pero para ellos es únicamente la C). Si ya diste la prueba, no importa. Tendrás que volver a rendirla aunque lo hayas hecho ayer. Esto no es una exageración. Si tienes armas legalmente, significa que estás habilitado por 5 años. Pero esa habilitación no tiene efecto práctico alguno, excepto un carnet que indica cuándo tendrás que volver al infierno para renovar tus papeles.
¿Te imaginas un servicio público que ignora los certificados que te entrega otro servicio público? Si tienes el Certificado de Antecedentes para fines especiales que exige la Ley limpio, bueno, eso podría no bastar. Todos los días, chilenos que cumplen la Ley se ven discriminados por la información que contiene el “biométrico”, y según la cual las AF determinan quién es y quién no es idóneo para poseer armas. No tendrás derecho a conocer la información sobre ti y tus cercanos que maneja tras bambalinas Carabineros. Hoy, de manera ilegal incluso, han incorporado una entrevista personal con un policía que determina, en última instancia, si tendrás o no el derecho a poseer un arma. O a seguir conservando las tuyas. Nuevamente estamos supeditados a las “sensaciones”.
¿Te imaginas un servicio público que, aun siendo kafkiano, sea gratuito? Este no lo es, es caro. Las AAFF reciben alrededor de 6 mil millones de pesos al año producto de los aranceles que cobran por cada munición que tu compras y cada acreditación que te permiten. Pagas, junto a otros 500 mil chilenos, para no ser tratado como un delincuente por el sólo hecho de que tengas o te guste el tiro deportivo, la caza, el coleccionismo o la tengas para defenderte de los verdaderos delincuentes. Y a pesar de que pagues, no siempre conseguirás no ser maltratado al acudir a este servicio público.
Todo esto, se comete bajo la supervigilancia de una institución cuya única función es aplicar la Ley. La Dirección Nacional de Movilización Nacional, DGMN, una institución dirigida por un General de la República, que no sólo permite que su servicio sea el peor, sino que avala que se vulneren los derechos de los usuarios de ese servicio.
¿Y sabes que sucede cuando el servicio recibe felicitaciones para uno de sus funcionarios, porque es diligente, atiende bien, ayuda al usuario o simplemente porque no actúa de manera prepotente?, pues lo cambian de función a una donde no tenga contacto con público. Dicho de manera directa y franca, en este servicio público kafkiano, lo castigan por hacer bien su trabajo.
10 Tips Para Mejorar Tu Puntería
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
Artículo dirigido a quienes no practican tiro o se acaban de iniciar informalmente en esta disciplina deportiva, especialmente en arma larga. Por Carlos H. Nesci para Revista Aire Libre
Para obtener buenos resultados se torna necesario repetir las acciones consistentemente. Parándonos bien, equilibrando el cuerpo adecuadamente, ejerciendo la misma presión sobre las partes de nuestra anatomía que entrarán en contacto con el arma y no desentendiéndonos mentalmente del disparo hasta mucho después que este se haya ejecutado. Para que un disparo sea exitoso se requiere de estos aspectos sumados a otros 2 muy importantes, un arma y elementos de puntería (sistemas abiertos u ópticos) precisos.
Un sistema de puntería sirve para orientar y ubicar el arma en el lugar donde queremos impactar. Como todo sistema de registro será tan bueno como su capacidad de mantenerse inalterable a pesar de los bruscos movimientos que los disparos provocan.
El sistema de puntería debe ser tan confiable como el arma misma. Aunque suene exagerado, la verdad es que son los ojos del arma.
Resumiendo, el secreto de un disparo acertado está en: sostener el arma de forma estable, mantener las miras alineadas y controlar el gatillo o cola del disparador. Para que estos 3 requisitos se cumplimenten satisfactoriamente deberemos actuar sobre otros componentes y acciones de la biomecánica del disparo. Hasta aquí la teoría vayamos ahora a la práctica…
El arma
Debemos asegurarnos que este descargada y tomaremos todos los recaudos de seguridad necesarios para cargarla, cosa que haremos sólo cuando estemos en zona de tiro y frente al blanco. La tomaremos siempre igual y una vez que nos sintamos cómodos con ella, trataremos de registrar mentalmente esa posición para poder repetirla consistentemente. Tendremos que ver cuál es esa posición en función del peso y la forma del arma y las características de nuestro cuerpo: altura, longitud de brazos, tamaño de manos etc.
Una buena posición nos brindará comodidad para sostener el arma a la vez que permitirá su repetición sin mayor esfuerzo. Recordemos que la precisión es hija de la consistencia y esta se logra repitiendo las acciones sin modificar las variables. El arma hará contacto con nuestras manos, mejilla y hombro.
Las manos
Tendrán que ejercer siempre la misma presión y esta no deberá ser excesiva. La mano de apoyo deberá ubicarse en el lugar que nos resulte más cómodo de la chimaza. Ese lugar debería estar en algún punto ubicado desde la mitad hacia delante. El apoyo estará dado por la palma desde la zona de unión entre el índice y el pulgar. A su vez la mano que dispara debe rodear la empuñadura y permitir que la falange distal de su dedo índice toque el gatillo, evitando, en lo posible, que ese dedo haga contacto con la culata.
La posición a adoptar debe ser estable, cómoda y relajada.
El dedo índice, idealmente, sólo debería tocar al gatillo y ejercer con la punta o falange distal un movimiento suave y constante de presión en línea recta, la misma del cañón del arma. Si la presión ejercida sobre el gatillo es lateral ya estaremos modificando la trayectoria del disparo. El dedo va al gatillo sólo cuando ya hemos apuntado y estemos iniciando la fase de respiración previa al disparo.
La mano que dispara debe tomar la empuñadura sin generar presión excesiva y liberando el dedo índice para que el mismo se focalice en el disparo.El dedo índice solo deberá tocar el gatillo con la falange distal, haciendo presión suavemente en línea recta, en la línea del cañon
La cabeza
Debe estar naturalmente erguida, evitando inclinaciones para impedir tanto el desequilibrio del cuerpo, alteraciones en los puntos de contacto con el arma y las presiones que en ellos ejercemos, como distorsiones visuales –errores de paralaje si el sistema de puntería es óptico–.
En esa posición la cabeza espera el contacto del arma con el hombro y cuando esta hace contacto la mejilla queda emplazada naturalmente en la culata.
La cabeza debe estar lo más erguida posible y hacer solo un ligero movimiento descendente para que la mejilla contacte a la culata
El hombro
La culata va al hombro, justo al “hueco” o bolsillo que se forma entre el pectoral y el deltoides. Mientras levantamos el arma nuestros ojos deberían mirar hacia la línea del blanco. Al llegar la culata a la altura del hombro y sin perder el paralelismo de nuestros ojos respecto del piso, la acomodamos en el hueco del hombro y hacemos contacto con nuestra mejilla que debería ubicarse entre el hueso del pómulo (malar o cigomático) y la culata.
La culata hace contacto con el hombro en el hueco que forma la unión del pectoral y el deltoidesLa presión con el hombro puede ser mayor o menor, pero debemos intentar por todos los medios que sea siempre la misma. Hombro y mejilla juegan en dupla.
La mejilla
Debe ejercer siempre la misma suave presión, para que a la vez nuestro ojo esté ubicado –también– siempre en el mismo lugar de la culata. Al hacerlo, nuestra mejilla formará un pliegue facial que quedará entre el hueso y la culata. Tratemos de que tenga siempre el mismo espesor.
La mejilla debe ejercer siempre la misma suave presión generando un pliegue facial mayor o menor según la morfología de nuestro rostro.
Se debe intentar consistencia tanto en el lugar donde “anclamos” nuestra mejilla como en la presión que ejercemos. Esta no debe ser excesiva ya que podríamos generar una distorsión ocular al momento de ejecutar el disparo.
Los pies
Son grandes protagonistas en la alineación y equilibrio de la posición. El que corresponde al brazo que sostiene debe estar adelantado y el otro retrasado tal como se ilustra en la foto. Lo importante es que ambos (que deberían tener entre sí una distancia similar al ancho de nuestros hombros ) estén dispuestos de tal forma que nos permitan sostener el arma de forma estable y relajada.
La posición natural para apuntar -una vez que sabemos lo que hay que hacer- se logra cerrando los ojos en dirección al blanco. Pero seguramente no quedaremos totalmente alineados con él.
Una vez parados de esta forma, tomamos el arma, encaramos mirando al blanco, dejando que la culata alcance nuestro hombro y la mejilla encuentre su lugar e anclaje.
Para corregirla no giraremos el torso – lo cual provocaría tensiones musculares – sino, simplemente los pies.
Seguramente sentiremos que está todo bien pero, es muy probable que el blanco nos quede desplazado hacia alguno de los laterales, entonces giraremos para ubicarlo pero… resulta fundamental, para no atentar contra la precisión del tiro, girar los pies ligera y progresivamente – hasta quedar bien alineados – y no hacerlo desde la cintura. Si el tiro es a un blanco estático, lo único que moveremos de nuestro cuerpo – para alinearnos con él – son los pies!
Resulta fundamental hacer el ajuste fino en la alineación hacia el blanco solo con los pies.El movimiento será muy sutil y mantendremos “la posición natural a apuntar”.
La respiración
Conviene inspirar profundamente y espirar antes de encarar el arma y una vez que lo hacemos repetir el ciclo pero sin espirar totalmente, manteniendo gran parte del aire en nuestros pulmones. Mientras retenemos la respiración para atenuar el movimiento de nuestro cuerpo, procederemos con las demás acciones que completarán el disparo. Si no fuera posible producir el disparo dentro de los primeros 15 segundos de pausa respiratoria – porque no logramos sostener la mira en el blanco o por algún otro impedimento – suspenderemos la acción, nos relajaremos y reiniciaremos nuevamente el ciclo. Respiramos profundamente, encaramos, exhalamos el 50% del aire de los pulmones, retenemos el resto y continuamos con las demás acciones del disparo.
El disparo
Estamos relajados con la posición ideal adquirida, estables y perfectamente alineados con el blanco, ahora solo resta, nada más y nada menos, que apretar el gatillo. Bien, este es el momento crucial en que todo lo bueno que hemos logrado hasta el momento se puede arruinar por un movimiento involuntario, generado por el stress del disparo o por una mala técnica en la ejecución de la acción.
Resulta fundamental conocer el recorrido del disparador y saber en que momento alcanzamos la última resistencia. Debemos entrenar el dedo para que perciba claramente el arribo a ese punto.
En el momento previo al disparo debemos estar dentro del blanco, mientras comenzamos a ejercer ligera presión en el gatillo. Es muy importante conocer su recorrido, su juego o zona libre y la resistencia que ofrece hasta liberarse. Resulta beneficioso hacer disparos, en los calibres mayores se ofrecen unas balas plásticas o dummy para hacer dry-firing en cal.22 ó aire comprimido no tenemos esa opción, al blanco sentados y con apoyo para desentendernos de los otros aspectos de la posición de pie y poder concentrarnos exclusivamente en el recorrido y la resistencia de la cola del disparador.
Lo ideal es llegar a emplazar nuestra mira en el blanco teniendo que superar sólo la última resistencia del gatillo. Recordemos que nuestra falange distal de la mano que dispara es nuestro único contacto con él y a la vez ese dedo sólo está en contacto con el gatillo. Bien, estamos en la zona del blanco donde queremos impactar, nuestra mira a pesar de los esfuerzos por mantenerla estable oscila ligeramente alrededor del 9 y 10 del blanco. Mientras la sostenemos en zona ya alcanzamos el punto máximo de resistencia del disparador, mágicamente la mira se aquietó y posó cerca del diez y el disparo se produjo.
Resultado, un diez bajo que pudimos cantar antes de verlo porque nuestra concentración era tal que sabíamos donde estaba ubicada la cruz o el guión de la mira en el mismo momento en que se produjo el disparo. Experimentamos así la mágica sensación de sentirnos proyectados en el disparo. El tirador deportivo debido a la práctica constante logra mecanizar, integrar y a la vez descomponer estas acciones dentro del breve tiempo que va de la preparación a la ejecución del disparo.
En él se crea un pasadizo neurológico que le permite disparar cuando tiene ante si la imagen perfecta, es decir cuando se produce la alineación de miras en el lugar deseado y casi sin movimiento aparente. Muchas veces es como si no tuviera conciencia de la ejecución manual del disparo y sintiera que el mismo ha sido ejecutado por su cerebro.
El Blanco
Si practicamos tiro informal en nuestra casa debemos tomar todos los recaudos para hacerlo en forma segura. Resulta indispensable contar con una trampa para balines. También y a los fines de concentrarnos adecuadamente es conveniente contemplar el blanco por unos instantes (10 a 15 segundos) antes de comenzar con la práctica.
Debe estar emplazado en zona segura y bien iluminado. Si disparamos con calibre .22 lo haremos en el polígono de un club de tiro observando todas las medidas de seguridad correspondientes.
Si lo hacemos con aire comprimido, adquiramos una trampa para balines y practiquemos en zona muy segura pensando que algún balín puede escapar a los límites de la trampa por lo cual resulta aconsejable agregar detrás un par de recortes de goma EVA que ayudarán a ampliar la zona de contención.
Sugiero también dedicarle un par de minutos a la contemplación del blanco previo a la sesión de tiro. Lo recomiendo como técnica de concentración y puesta en sintonía con nuestro propósito de acertar.
El seguimiento
Efectuado el disparo no debemos movernos y continuar en la misma posición por 2 o 3 segundos. Esto evitará cualquier movimiento involuntario producto de nuestra ansiedad por ver el resultado.
Es el bendito “follow through” de todos los deportes en los que proyectamos algún elemento y debemos terminar perfecta y fluidamente el movimiento o la ausencia de movimiento – como en este caso.
La intención es disparar y quedarse inmóvil en esa posición, mirando el blanco por un par de segundos para impedir que nuestra ansiedad por ver el resultado obtenido, genere algún movimiento no deseado cuando todavía podemos influir sobre la trayectoria del proyectil.
Según la disciplina y/o tipo de arma esto puede ser más o menos crítico.
Recapitulando la secuencia del disparo
Nos paramos frente al blanco con la posición de pies indicada.
Respiramos profundo y exhalamos totalmente.
Volvemos a respirar profundo y retenemos totalmente el aire.
Levantamos el arma y encaramos.
Apoyamos el arma en el hombro, llevamos nuestra mejilla a la culata.
Exhalamos la mitad del aire y ajustamos con los pies la alineación al blanco, si fuese necesario.
Mantenemos la respiración y hacemos presión en el gatillo hasta llegar a la máxima resistencia.
Esperamos a que las miras se posen en el lugar deseado y el gatillo libere el disparo.
Producido el impacto nos quedamos inmóviles en esa posición mirando el blanco, para dar una idea de tiempo… con que contemos hasta 3, después de haber tirado, es suficiente.
IMPORTANTE: si entre los puntos 6 y 8 demoramos más de 15 segundos y sentimos que no podremos mantener el arma estable, debemos exhalar totalmente, bajar el arma, relajarnos, inspirar profundamente reteniendo el aire y repetir el ciclo desde el punto 6.
Comentarios Finales
Lograr incorporar el presente conjunto de sugerencias a la práctica de esta actividad requiere un mínimo de ejercitación para que estas acciones se vayan mecanizando pero, aunque el tiro no sea una disciplina que realicen con frecuencia, conviene siempre conocer los fundamentos que permiten hacerlo con razonable idoneidad.
Adicionalmente, estos consejos pueden utilizarse en fotografía para evitar las fotos movidas cuando las tomamos a baja velocidad.
Confiamos en que la información les resulte de interés y contestaremos cualquier consulta vinculada con su contenido a través de este blog.
Mucho se ha hablado y escrito sobre el tema y, a pesar de ello, los tiradores recién iniciados no le dan la importancia suficiente o no han descubierto todavía la influencia que puede tener en el resultado final de sus disparos.
Luego de leer un par de notas en revistas americanas que trataban la cuestión y estimulado por las repercusiones que tuviera la nota “10 tips para mejorar tu puntería”, decidí volver a escribir de manera más puntual sobre el tema.
Por supuesto, los americanos aplican su conocida fórmula KISS (palabra memorable porque significa “beso” pero que es la sigla de “keep it short and simple”, que traducido a nuestro lunfa sería algo así como…“ hacela corta y fácil”) y si bien intentaré respetar esta consigna, me parece importante dedicarle un poco de tiempo a la identificación de los principios y consecuencias de la respiración en el tiro.
Cómo todos sabemos, las dudas pasan por si debemos llenar totalmente nuestros pulmones o encontrar un punto entre los 2 tercios y el vacío total. Difícil dar una respuesta válida para todos ya que como buenos individuos que somos no todos tenemos la misma capacidad aeróbica. Por lo tanto, profundizaremos el tema para determinar qué opciones tenemos en la interrupción voluntaria del ciclo natural de respiración.
Tengamos en cuenta lo siguiente:
La respiración es automática, lo hacemos inconscientemente, inhalando y exhalando. Y más allá de la pausa deliberada que intentemos hacer, al llegar al límite, nuestro cuerpo nos obligará a volver a respirar.
Tenemos una cadencia y un ciclo propio y natural. El tórax y el diafragma se expanden durante la inspiración, el diafragma se contrae y baja, mientras que los músculos entre las costillas se contraen y suben. Esto aumenta el tamaño de la caja torácica y reduce la presión interna. Como resultado, el aire se precipita hacia adentro y llena los pulmones.
Durante la espiración, el diafragma se relaja y el volumen de la caja torácica disminuye, a la vez que la presión dentro de ésta aumenta. En consecuencia, los pulmones se contraen y el aire es expulsado hacia afuera.
Como todos sabemos, respirar durante el proceso de disparo afecta seriamente nuestra puntería, ya que conspira contra la estabilidad y nos desplaza del blanco.
Por lo tanto, el mejor momento para controlar el ciclo respiratorio es durante la “pausa respiratoria”, hecho que se produce una vez que exhalamos. Lo ideal es automatizar este proceso para que no resulte consciente y, como consecuencia, se transforme en un elemento más de estrés.
No se debe forzar la exhalación ya que esto provocaría la contracción de los músculos del pecho, todo lo contrario del efecto deseado que no es otra cosa que un estado de relax que favorezca la inmovilidad y prolongue, sin tensiones, nuestro tiempo de apnea.
Si tratamos de cortar la respiración con los pulmones llenos vamos a experimentar mayor incomodidad que si lo hacemos con menos aire en ellos y, con los músculos involucrados en el proceso, en estado de relajación.
A esta altura muchos se preguntarán y con razón ¿Cuánto tiempo se puede o debe aguantar la respiración?
Si bien eso depende de las condiciones y aptitudes físicas del tirador, se puede decir que el tiempo de apnea – en situación de puntería – no debería extenderse más de 8 segundos, posiblemente el ideal pase por los 5” y el límite esté en los 10”.
En la medida que el tiempo se extienda comenzarán los problemas de agudeza visual por falta de oxigeno. Además el arco de movimiento se incrementará ya que el cuerpo empezará a manifestar ciertos movimientos involuntarios y nuestra concentración decaerá notoriamente. La necesidad de volver a respirar postergará cualquier otra demanda atencional.
Uno puede modificar el uso de la pausa respiratoria según la disciplina que practique. Obviamente las disciplinas dinámicas – en las que se incluye movimiento y/o desplazamiento – requerirán de ciertos ajustes de ritmo y pausa, acordes con nuestro estado físico y la demanda de esfuerzo que el ejercicio requiera.
Lo importante es tener en cuenta el efecto que el ciclo respiratorio provoca al momento de comenzar a trabajar sobre la posición de tiro – el stance – y de esa forma ajustarlo a nuestra conveniencia, practicarlo reiteradas veces hasta que lo automaticemos y lo podamos llevar a cabo sin pensar.
En situaciones donde es imposible relajarse porque el esfuerzo físico hace que nuestro corazón bombee a altísimas pulsaciones, la forma de neutralizar el caos de movimientos es una súbita inhalación, una breve pausa y, durante la misma, un rápido y controlado disparo.
En mi caso, disparando con fusil, después de acomodar el cuerpo y direccionar debidamente los pies (para que el punto natural a apuntar coincida con el blanco y no deba hacer ninguna corrección muscular que ocasione fatiga y tensiones) procedo de la siguiente forma:
Inhalo profundamente mientras levanto el fusil y encaro.
Con las miras en zona de blanco exhalo hasta sentirme cómodo, reteniendo parte del oxigeno en mis pulmones.
Hago la pausa, mientras busco la imagen ideal del blanco.
El rifle se detiene y disparo.
Respecto del punto 4, aclaro que allí mi dedo ya comenzó a desplazar al gatillo hasta la detención del rifle en el blanco y también suelo darle prioridad a la detención del rifle sobre la búsqueda del centro geométrico.
Es decir, privilegio un rifle detenido en algún lugar de la zona del 10, antes que la búsqueda de la perfección de un blanco “mosca” porque sé que el primero será un buen tiro y el otro, un tiro forzado que puede terminar aterrizando en la zona del 8 ó menos.
Lo más probable es que el tiempo total de ejecución de estos 4 puntos, desde la inhalación hasta el disparo, ronde los 15 segundos.
Conclusión: Practiquemos una forma razonable de inhalar y exhalar en parte, sostener la pausa y disparar controladamente. Si lo hacemos habitualmente lograremos internalizarlo y pasarlo del consciente al inconsciente para que el ciclo fluya naturalmente lo que, seguramente, mejorará nuestra puntería y, como consecuencia, nuestras agrupaciones.
Adiós General…
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
Quizás el director más nocivo que ha tenido la DGMN en las ultimas décadas, bajo su mando se han cometido las mayores transgresiones y atropellos a los derechos de los propietarios de armas legales en Chile.
Sin duda alguna pasará a la historia, su llegada nos llenó de esperanza a fines del 2020 y principios de este año. Terminaba la época, en diciembre de 2020 del General Hugo Lo Presti, que ya pensábamos que era lo peor que había pasado por la DGMN. Pero Rojas Edwards nos sorprendió, tuvo la voluntad de enclaustrarse, no recibir a nadie de nuestro mundo y rodearse de gente que todo lo encontraba bueno y le lamían delicadamente las botas.
Bajo su mando Carabineros en las AAFF comenzaron a transgredir la ley sin ningún contrapeso. En plena pandemia el Señor Rojas Edwards cerro las AAFF, anulando la posibilidad de miles de chilenos de hacer sus trámites y cumplir con la Ley de Control de armas. Le preguntábamos por transparencia el motivo del cierre y señalaba motivos sanitarios, mientras otros servicios públicos continuaban atendiendo, el mantenía su servicio raptado, alejado de la realidad y al margen de la ley.
Sus decretos y resoluciones respondían a una realidad paralela, a un Chile ficticio en el que solo vivía él y su entorno cercano. Determino en la resolución 817 del 22 de marzo de 2021, el cierre de las AAFF y luego de salir de cuarentena limitó el acceso de público a esas oficinas, que finalmente Carabineros interpreto como “no atención de publico” y se negó a atender a los ciudadanos que concurrían a efectuar trámites. Miles de trámites se atrasaron, las personas no podían renovar sus acreditaciones. Y comenzaron a emitir resoluciones extendiendo los plazos de vigencia, finalmente cuando las cuarentenas se levantaron, las AAFF seguían sin atender. Implementaron un sistema de toma de horas en línea, gran idea pero de pésima implementación, era como hacer cola en un consultorio, había que tomar las horas de madrugada y después suspendían las horas y se perdían los números. Uno de tantos abusos cometidos bajo el mando de este director saliente.
Cuando levanto la “cuarentena” que impuso a las AAFF ya era tarde, los atrasos eran de decenas de miles y las AAFF atendían a media máquina. Esto se ha traducido en que miles de chilenos no han podido renovar sus acreditaciones y en muchos casos Carabineros les esta retirando armas de manera ilegal.
De este General fue la idea de exigir a los deportistas que querían inscribirse como Deportista Calificado o renovar esa condición, algo que no esta contemplado en la Ley ni en el Reglamento Complementario, el ranking del solicitante. A tal punto que se negaron solicitudes o simplemente se caducaron algunas vigentes. Otro abuso de tantos.
Solo una Federación se negó a entregar ranking, la FECHITIDE, Federación Chilena de Tiro Deportivo. Si entrego certificados, señalando que el deportista en cuestión participaba de torneos regularmente y que en su zona era parte del ranking. Pero eso no le basto al General, el quería saber que lugar del ranking ocupaba cada uno.
Por omisión, esta provocando que decenas de Deportistas Calificados pierdan esa condición y queden en situación ilegal, ilegales por secretaria.
El quiebre entre Carabineros y ejercito al interior e la DGMN es una verdad escondida y soterrada, quiebre producido por este general y su nulo manejo.
Es memorable sus no intervenciones en las Comisiones del Senado que discutieron las modificaciones a la Ley o cuando no supo definir lo que era semiautomatismo y automatismo o cuando señalo que en el triatlón se disparaba, ¡notable General!
Finalmente, y como guinda de la torta, fija normas para las transferencias de armas de fallecidos, en la Resolución Exenta 2671 del 6 de octubre de 2021 . Determinando que un tercero, sin parentesco con el fallecido, deberá presentar una declaración jurada ante notario de unos de los herederos manifestando su conformidad para que este tercero inscriba el arma a su nombre. Algo no contemplado en la Ley ni en su reglamento, parte del imaginario del General.
Finalmente en la misma resolución, determina que las armas no son propiedad de las personas a nombre de quien están inscritas. Señala:
Las inscripciones de armas de fuego otorgadas por las autoridades fiscalizadoras no acreditan derecho de dominio respecto de estas y tan sólo autorizan a su tenedor o poseedor a mantenerlas en el bien raíz declarado
Resolución Exenta N° 2671, Octubre 6 de 2021, firmada por el General de Brigada, Luis Rojas Edwards
Además el General era constitucionalista…
Y cuando pensábamos que ya era imposible otro desacierto de su parte, el actual General en retiro emite la Resolución Exenta N°2758. Esta Resolución suspende, en las provincias de Arauco, Biobío, Malleco y Cautín, todas las actuaciones relacionadas con armas de fuego mientras dure el estado de excepción que afecta a esa zona. Incluso suspende las actividades en clubes de tiro, algo que no sólo no le corresponde, sino que invade el ámbito del ministerio del Deporte, esto era atribución exclusiva del Jefe de Zona en Estado de Excepción, ya estaba desbocado el señor Rojas Edwards.
En su mandato Carabineros actuó a diestra y siniestra, invento normas, caduco inscripciones por secretaría, sancionó y dejo al margen de la ley a muchos dueños de armas de fuego. Si, dueños, porque no somos simples tenedores, somo propietarios de nuestras armas.
La era de Rojas Edwards ha terminado, con el deshonroso título, de ser la peor de las últimas décadas. Una deshonra a tantos generales que pasaron por esa oficina y que hicieron esfuerzos por perfeccionar la aplicación de una ley mal implementada.
Adiós General, tenga presente que el respeto que le teníamos era por el uniforme que vestía y no por la persona que lo usaba. Pero hoy, ese uniforme deberá colgarlo y ahora no nos queda ni una pizca de respeto por usted.
Nos alegramos de su salida, perdón, más bien nos aliviamos con su salida. Dudo que que en el Ejercito de Chile exista alguien más dañino que usted, menos preparado y con una visión de si mismo tan equivocada.
Disfrute su retiro.
Cristian Gamboa Beltramín Presidente Asociación Nacional por la Tenencia Responsable de Armas ANTRA Chile
Fijando posiciones
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
El pasado 27 de octubre hicimos nuestra presentación en la Comisión de Seguridad Ciudadana, este es el documento que les enviamos a los parlamentarios. En el detallamos los artículos que nos parecen mas complicado, aunque no están la totalidad. Pero si lo central, lo medular, lo mas malo.
Reportaje emitido por CHV, un reportaje en que pudimos decir lo necesario.
Se rechaza el proyecto de Ley
written by cgamboa | Noviembre 17, 2021
La Comisión de Seguridad Ciudadana, de la Cámara de Diputados, rechazó en su totalidad el proyecto que se voto en el Senado el 21 de septiembre de este año.
Si bien no es un triunfo total ya que falta la votación de la Sala de la Cámara de Diputados, que se debiera desarrollar la semana del 8 al 12 de noviembre, sino se desarrollar en esa oportunidad se vería después de las elecciones.
Esto nos plantea dos escenarios posibles, que la sala confirme lo señalado por la Comisión y rechace en su totalidad o que rechace parcialmente las modificaciones propuestas por el Senado.
En caso de rechazar el proyecto completo, este se iría a comisión mixta, formada por 5 senadores y 5 diputados. Ahí se discutiría todo nuevamente, casi desde cero.
Por otra parte, en caso de que los diputados sólo rechacen algunas de las modificaciones, se irían a comisión mixta solo las modificaciones rechazadas y solo se pueden discutir aquellas.
Pero en caso de rechazo total, y por lo tanto la posibilidad de discutirlo todo, incorpora una variable nueva. El diputado Díaz, que es candidato a Senador por la Región de Coquimbo, propone discutir en esa comisión mixta su proyecto de prohibición de comercio, posesión y uso de armas de fuego para todos excepto los deportistas, cazadores, coleccionistas y arma de defensa deberán entregarlas para destrucción.
Pero esta discusión llegará tarde o temprano y no marca ninguna diferencia el hacerlo ahora o en meses o años más, incluso es mejor hacerlo ahora que ya estamos en esto.